Bicicletas impresas en 3D

La industria ciclista ha visto una revolución con la llegada de nuevas ideas impresas en 3D: Las bicicletas. O más bien, sus puntos más críticos en cuanto a construcción, como el cuadro. La bicicleta se ha convertido en protagonista de una auténtica revolución de la movilidad urbana. La irrupción de modelos eléctricos, el alto precio del combustible, una altísima concienciación ciudadana con el cambio climático y las medidas de distanciamiento social tras el Gran Confinamiento, han convertido a la bicicleta en el medio de transporte ideal. 
 

Las primeras bicicletas impresas en 3D: Empire Cicles MX6

Modelos hay muchos, pero los que nos llaman la atención son los proyectos de bicicletas en los que se utiliza la fabricación digital como la impresión 3D y CNC. La pionera fue la MX6 de Empire Cycles, con la colaboración del constructor de piezas en 3D Renishaw, realizada en titanio y aluminio. Fue presentada en la feria de la bicicleta de Londres de 2014. Uno de sus secretos es la llamada “Optimización Topológica”, consistente en la precisión en el diseño de los tubos atendiendo a la colocación exacta de material buscando el mejor rendimiento en cuanto a cargas.
 
La compañía británica Robot Bike Company desarrolló en 2016 la Robot R160, una bicicleta impresa en 3D y construida con Titanio y Fibra de carbono, lo que le confería especial ligereza. Tras un proceso de impresión de cerca de 50 horas, las piezas se limpian y se tratan térmicamente para normalizar la estructura a nivel molecular. Incluso los tubos de fibra de carbono se cortan por medio de CNC, ya que las uniones se hacen por medio de doble cizalla, por dentro y por fuera.
 

La revolución de las bicicletas impresas en 3D

Otro de los modelos más sorprendentes, concretamente en 2018, fue el diseño de la casa de impresión Arevo. Arevo es una compañía estadounidense especializada en impresión aditiva, software y robótica. Emplearon todos sus conocimientos para producir la AREVO, una bicicleta impresa en 3D con la técnica que ellos mismos han bautizado como Free Motion Printing. Este proceso consiste en el montaje de un cabezal de impresión en un brazo robótico, lo cual hace la impresión más precisa y detallista así como menos restrictiva en cuestiones como el tamaño. Actualmente, son los responsables de los famosos cascos usados por SpaceX en su Crew Dragon.
 
Otra de las iniciativas es la realizada por los hermanos Atherton, de Gran Bretaña, quienes están lanzando sus primeras bicicletas impresas en 3D a la venta y van explicando en su canal de youtube el proceso de creación y diseño.
 
Los Atherton ni siquiera tienen impresoras 3D: Encargan sus impresiones a terceros. Una prueba más de la nueva economía: Si te gusta la impresión 3D, puedes rentabilizar una inversión con una impresora de metal convirtiéndote en proveedor de impresiones para diseñadores como Rachel Atherton.
 

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